¿CÓMO TRATAR LAS ALERGIAS?

¿Qué es la alergia?

Sistema Inmunológico - Inmunitario

Se trata de una reacción de defensa del organismo que detecta algún tipo de sustancias externas que entran en el organismo; esas sustancias pueden entrar al cuerpo por la boca como alimentos o medicinas, por la nariz hacia los pulmones, por la piel mediante el contacto, o mediante inyecciones y picadas de insectos  atravesando la piel.

El sistema inmunológico del cuerpo al analizar esas sustancias las declara como extrañas e inicia todo un ataque contra ellas a fin de ser neutralizadas.

Las personas que no sufren de alergias  también las reconocen como extrañas, y su sistema inmunológico las neutraliza sin hacer daño al cuerpo por medio de la tolerancia.

Sin embargo, las personas que sufren de alergias su sistema inmunológico las ataca y ese mismo mecanismo es que se vuelve dañino para el organismo causando los síntomas típicos de las alergias.

ALERGIAS EN LA PIEL

Se trata de una reacción del organismo mediante la piel a un contacto determinado.

Ya  que hay múltiples contactos que pueden llevar a generar cuadros de alergia así como variedad de síntomas: enrojecimiento, picor, erupción, inflamación, descamación, ampollas, etc.

La medicina tradicional no ha encontrado explicaciones para la mayoría de los trastornos que este tipo de alergias produce y tras múltiples pruebas determinan que la persona es alérgica al roce de determinadas plantas, telas, cosas u cualquier objeto con el que el paciente tenga contacto, con lo cual le recomiendan no acercarse a esos objetos y les dan tratamientos de cremas para su alivio.

Existen muchas teorías que tratan de dar explicación a esta sintomatología, y se han encontrado que cada caso tiene particularidades diferentes, lo cual hace su estudio arduo y difícil.

El método de Bioneuroemoción® lo trata a un nivel diferente, toma en cuenta un factor que la medicina en general no contempla y es el factor emocional.

Se ha encontrado que una persona con algún tipo de alergia en la piel está generalmente relacionado con un tema de falta de protección y de separación, bien sea por exceso o por defecto.

Normalmente asociado al contacto de un familiar, pareja o amigo cercano.

Este tipo de sintomatología está relacionado con la cuarta etapa embrionaria (ectodermo) que en Bioneuroemoción® se asocia con las relaciones interpersonales donde predomina un conflicto de protección exagerada contra un invasor (alérgeno) que podría ser el padre, la
madre u otra persona.

Así mismo un conflicto de Separación funciona de similar manera.

En Bioneuroemoción® se manejan dos sentidos biológicos que se cataloga como:

1.- Contacto nocivo que ocurre cuando se vive un conflicto traumático y más tarde en el tiempo cuando la persona vive un conflicto similar se le produce un cuadro alérgico.

2.- Separación: este ocurre similar al anterior, la persona vive un conflicto de separación, que puede ser un ser querido o un animal (gato, perro, etc), y la reacción es la imperiosa necesidad de recuperarlo.

Un ejemplo de conflicto de Separación lo podríamos tener con una persona que es alérgica a un medicamento.

Y esa persona de pequeña, su madre tuvo que dejarla al cuidado de otra gente ya que tenía que ausentarse una temporada y la pequeña estaba bajo el tratamiento de una medicina.
Luego en el momento en que tuvo que tomar el mismo medicamento en un tiempo futuro se le generó la alergia en la piel.

El Acompañante en Bioneuroemoción® tiene la tarea de buscar la relación entre ese medicamento y el conflicto que lo asocia.

ALERGIAS ALIMENTARIAS

Muchas personas sufren de una reacción orgánica en la piel al ingerir determinado alimento, la variedad aquí es intensa, personas que al ingerir leche encuentran intolerancia a la lactosa, frutas de diversas índole, a las carnes, al gluten por lo que el pan les ocasiona problemas, a prácticamente gran cantidad de tipos de alimentos como leguminosas, mariscos, etc., etc. etc.

La medicina tradicional tiene variedad de teorías para tratar de encontrar un común denominador para este flagelo encontrándose con multitud de variantes sin encontrar algo en concreto, por lo que los profesionales de la salud se limitan a recomendaciones nutricionales que no contengan lo que para el paciente sea reactivo, a fin de minimizar el riesgo.

En algunos casos es tan fuerte la reacción que puede resultar en un cuadro clínico de alto riesgo para la vida del paciente.

El método de la Bioneuroemoción® estudia la reacción del cuerpo a los componentes de algún alimento en particular y las asocia con la situación  o momento en que ocurre para relacionarlo con un  conflicto pasado que la persona haya vivido.

El Acompañante en Bioneuroemoción® busca el sentido biológico asociado que en la mayoría de los casos es de protección contra ese alimento debido a que el organismo lo cataloga como nocivo debido a una experiencia anterior (alergia coyuntural) o con un tema con algún antepasado o vivencia durante su estadía en el vientre materno (alergia estructural), consumiendo este alimento.

En la mayoría de las alergias alimentarias el Acompañante en Bioneuroemoción® busca una situación en la que la persona vivió un conflicto  mientras ingería el alimento estudiado, de forma que encuentra lo que se llama conflicto programante y lo relaciona con los momentos en que la persona tiene las reacciones alérgicas durante su ingesta posterior o sea conflicto desencadenante.

Relacionando las situaciones tanto coyunturales (conflicto mientra ingería ese alimento), como las estructurales (la madre vivió un conflicto mientras ingería ese alimento durante el embarazo).

 SÍNTOMAS DE LAS ALERGIAS

En un cuadro alérgico los síntomas pueden ser leves o muy graves estando relacionados en función del alérgeno presente; por ejemplo, la alergia a los metales tiene como incidencia la presentación de un eccema en la zona en que la piel hace contacto con el metal; mientras la alergia a los ácaros puede generar estornudos y problemas de índole respiratoria, entre otros síntomas; y la picadura de una abeja o avispa puede desencadenar un shock anafiláctico.

Los síntomas de las alergias se clasifican de acuerdo a la parte del cuerpo que afecta:

1.- De la piel o cutáneos: inflamación, picor, urticaria, eccema de contacto, enrojecimiento de la piel, exudación, edemas.
2.- Del ojo u oculares: conjuntivitis, picor, escozor intenso, lagrimeo y foto sensibilidad.
3.- De la nariz o nasales: rinitis, sinusitis y hemorragia nasal.
4.- Del aparato respiratorio: crisis asmática, enfisemas o bronquitis.
5.- Del aparato digestivo: náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal.
6.- Del aparato circulatorio: anemia, leucopenia o trombopenia.

TIPOS DE ALERGIAS

Las alergias se pueden tipificar en referencia al alérgeno involucrado, entre los cuales tenemos:

1.- Ácaros, responsable de rinitis alérgica, confundido con frecuencia por catarros por los estornudos, congestión nasal y picor de garganta.
2.- El moho, relacionado con sitios húmedos.
3.- El Polen que es la alergia más generalizada que existe.
4.- Alimentos, el sistema inmunológico reacciona nocivamente ante la ingesta, el contacto o la inhalación de algunos alimentos o trazas.
Entre los alimentos más alérgenos encontramos: huevo, leche, pescado, marisco, frutos secos, cereales y frutas de pelo.
5.- Sol,  relacionados con la piel: erupciones, eccemas o urticaria, en muchos casos no es una alergia, sino la acción directa del sol en la piel.
6.- Animales,   el pelo y la piel de los animales pueden ocasionar alergias con síntomas respiratorios y oculares (rinitis, conjuntivitis, asma, congestión nasal…).

Las personas con mascotas tienen más probabilidad de desarrollar una alergia a los animales, por el contacto diario y constante que tiene con ellos.

7.- Medicamentos, un 5% de las personas tienen alergia a las medicinas.

Es conveniente avisar al médico si se sabe cuáles son los que producen alergia, ya que estos pueden provocar una anafilaxia.

8-. Níquel. Provocan en la piel dermatitis. Hay muchos objetos que contienen este metal como las monedas, la bisutería o las llaves.

9.- Picaduras, como el de las abejas y avispas, los mosquitos provocan daños más leves.
10.- Látex, genera la dermatitis e incluso rinoconjuntivitis o asma.

TRATAMIENTO DE LAS ALERGIAS

El más frecuente para las alergias están los antihistamínicos y los corticoides tópicos. La prevención es importante y se aconseja a las personas alérgicas que no se acerquen a quienes les provocan esta reacción, ya sean pólenes, alimentos, animales…. etc.

El método de la Bioneuroemoción® ayuda a optimizar los tratamientos tradicionales y holopáticos, ya que ayuda a encontrar el componente emocional que genera este tipo de sintomatología, buscando la fuente del conflicto que lo originó.

Por ejemplo, en un estudio realizado a tres personas diferentes y una misma reacción orgánica: alergia al polen, en tres ubicaciones geográficas, tres sistemas familiares diferentes, tres emociones ocultas diferentes…..mismos síntomas, mismo sistema de protección facilitado por sus inconscientes para alejarles del sufrimiento.

Tres personas viviendo una fracción de su realidad temporal presente en un pasado que dolió,
avergonzó o llenó de ira sus cuerpos…ojos lagrimosos, mocos inundando las fosas nasales, picores…tres cuerpos gritando secretos no confesados, tres cuerpos ofreciendo una ruta de acceso a vivencias que quedaron albergadas en un cajón secreto de la psique esperando un momento de madurez
emocional para emerger…

Fue en 1819, en Londres, donde el Dr. E. Bostock desarrolló la primera definición científica de polinosis.

La denominó fiebre del heno por aparecer únicamente coincidiendo con la estación del heno en Inglaterra. 40 años después Dr. Blackley afirma que la polinosis o fiebre del heno era desencadenada por la exposición ambiental a granos de polen de gramíneas.

Actualmente, se entiende por polinosis, la inflamación de la mucosa nasal y/o conjuntival y/o bronquial causada por alérgenos contenidos en los granos de polen a través de un mecanismo inmunológico IgE mediado.

Se estima que un 50% de los casos son producidos por el polen de gramíneas, 20% por el de Ambrosia, 30% son debidos a la Betula, 40% por la Olea y 60% a la Parietaria.

La alergia se produce por una reacción exagerada del sistema inmunitario frente a proteínas de sustancias externas ante las que no tendría que reaccionar, proteínas que están en los alérgenos alimentarios y en los alérgenos ambientales, como los ácaros, el pelo de animales, los hongos o el polen, como en el caso que nos ocupa, explica el Dr. Pedro Ojeda Fernández, director de Comunicación de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Para la medicina convencional desarrollar una alergia es cuestión de predisposición genética y no tiene curación.

Aunque fuera así, gracias a la epigenética sabemos que lo escrito en nuestros genes no es permanente, y que a través de una toma de conciencia y un cambio en nuestros patrones de conducta podemos reescribir esta historia.

Para la Bioneuroemoción® la alergia tiene un sentido biológico pleno pues pretende proteger al individuo que la manifiesta.

Por tanto desde la Bioneuroemoción® se descarta el determinismo biológico y se acompaña a los consultantes con alergia a buscar ese sentido biológico, la relación de cada alergia en particular y cada vivencia concreta de la persona con alergia con su experiencia emocional, para la toma de conciencia y
reescribir la información a nivel inconsciente y consciente también.

Cuando comprendemos para qué el cuerpo reacciona produciendo anticuerpos IgE para atacar al alérgeno, para qué lo hace, de qué te está defendiendo.

Entonces podemos comunicar a nuestro inconsciente que ese peligro ya pasó.

“La alergia es, ante todo, una defensa, desplazada desde luego, pero que protege al individuo adaptando su organismo a la realidad de la vida cotidiana.»

A menudo está basada en un miedo, una inquietud, un recelo o un temor (todos inconscientes) que se relaciona con el alérgeno.

Así se describe en el Tratado de Bioneuroemoción® de Enric Corbera y Montse Batlló.

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